La pandemia nos ha cambiado en varias áreas, incluida la conducta delictiva.
Esta se ha destacado por mayor organizacion, desplazamiento de delincuentes a municipios aledaños a la capital y zonas comerciales, robos en zona habitada y camiones son uno de los cambios en la actuación de los delincuentes.
La pandemia ha provocado un cambio radical en nuestro estilo de vida. La rutina tuvo que adaptarse a la contingencia, situación en la que el crimen no estuvo ausente, en la que los antisociales cambiaron su forma de actuar para llevar a cabo sus crímenes.
La reducida densidad, y por ende la aglomeración de individuos en las ciudades, ha dado lugar a la violencia, con el fin de establecer una actividad ilícita con un mayor grado de organización, donde, si bien los informes policiales señalan una disminución de la delincuencia, los hechos ocurridos han sido de considerable connotación pública, lo que lleva a una visión diferente de la sociedad.

Según las últimas cifras de STOP, hay una disminución del 17,2% en los delitos de mayor connotación social, lo que representa 2.294 delitos menos, y un aumento del 25% en las detenciones. Estos datos representan a más de 2.000 personas que han dejado de ser víctimas de delitos durante este período. Los niveles están por encima del nivel nacional en cuanto a la tasa de detenciones, el fiscal jefe de la División de Investigación Forense y Focos de Investigación de la Fiscalía del Condado de O’Higgins, Carlos Fuentes, dijo que el delito de robo de propiedad durante la pandemia estaba en declive. Citó como ejemplo el robo en un lugar deshabitado de Rancagua, porque se redujo en un 47 por ciento durante el período pandémico. Los robos en locales disminuyeron 19 por ciento, robo con violencia o intimidación en la calle también cayeron un 19%, pero el robo en zona deshabitada aumentó 171 por ciento en el mismo período, lo que indica que delitos como robo violento o la intimidación en los hogares comenzó a notarse ya que las personas dejaron de estar en las calles pasando a estar el mayor tiempo en las viviendas.
La autoridad policial asegura que esto ha contribuido a minimizar la delincuencia con mayor connotación social de una forma u otra, pero sugiere que los hechos delictivos en tiempos de pandemia no han cambiado de manera tan significativa, poniendo como ejemplo que el tema actual se centra en el robo con violencia, donde hay 37 casos más que en 2018 en la misma fecha, aunque el robo por intimidación, donde se usa un cuchillo para amenazar, hubo una disminución de 79 casos, lo que se traduce en un 14% menos, y el robo sorpresa disminuyó un 29,9%, con 93 casos menos. Los delitos relacionados con lesiones se han reducido en un 13,2%.
Otro delito es el hurto de vehículos, sin embargo, el General indica que son vehículos estacionados, sin que la víctima esté presente, quienes suelen estacionar en lugares donde no hay parquímetros, controles o iluminación deficiente. Esta forma de delito reporta un aumento del 29 por ciento.
Sin duda alguna, la criminalidad se ha adaptado a la pandemia y aún queda mucho por hacer para frenar la delincuencia.